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Inteligencia Artificial 3 min de lectura

Usar IA sólo 10 minutos puede dañar tu persistencia al pensar por tu cuenta

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Redactor PasiónMóvil
8 de mayo de 2026
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Puntos Clave

La inteligencia artificial ya está metida en todo: en el trabajo, en la escuela, hasta cuando sólo quieres resumir un texto rápido. Pero un nuevo estudio encien...

La inteligencia artificial ya está metida en todo: en el trabajo, en la escuela, hasta cuando sólo quieres resumir un texto rápido.

Pero un nuevo estudio enciende una alarma incómoda: cuando dejamos que la IA piense por nosotros, nuestro cerebro se acostumbra demasiado… y luego le cuesta más trabajar solo.

No se trata de demonizar la tecnología. Más bien de hacer una pausa y preguntarnos cómo la estamos usando en el día a día.

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El experimento: 10–15 minutos que cambiaron todo

Un grupo de investigadores de MIT, Carnegie Mellon, Oxford y UCLA invitó a más de mil personas a hacer tareas sencillas, del tipo que cualquiera podría encontrar en la escuela o en el trabajo: problemas de matemáticas con fracciones y ejercicios de comprensión lectora.

Dividieron a los participantes en dos grupos principales:

  • Un grupo resolvió todo sin ayuda, “a la vieja escuela”.
  • El otro tuvo acceso a un asistente de IA (tipo chatbot) durante una parte del tiempo, para obtener respuestas o apoyarse cuando se atoraban.

Después, a todos les quitaron la IA y les pidieron que siguieran trabajando solos. Ahí vino la sorpresa.

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Qué pasó cuando les quitaron la IA

En el momento, quienes usaron IA lo hicieron mejor: respondieron más rápido y, en varios casos, con más precisión. Hasta ahí, nada raro. Es lo que muchas personas sienten cuando se apoyan en estas herramientas.

El problema vino después:

  • En los ejercicios de matemáticas, quienes nunca usaron IA acertaron cerca de 73% de las respuestas.
  • Quienes antes sí se apoyaron en IA bajaron a alrededor de 57% cuando tuvieron que resolver por su cuenta.

Algo similar ocurrió con la lectura: el grupo “sin IA” se quedó cerca de 89%, mientras que el grupo que antes sí había tenido ayuda de IA se quedó en torno al 76%.

Más preocupante aún, el estudio notó que las personas acostumbradas a la IA:

En otras palabras, no sólo bajó el rendimiento. También bajó la persistencia.

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El “efecto rana hervida”: te acostumbras sin darte cuenta

Los investigadores usan una metáfora fuerte. Hablan de un posible “efecto rana hervida”: si metes una rana en agua hirviendo, salta; pero si subes la temperatura poco a poco, no se da cuenta hasta que es demasiado tarde.

Con la IA pasaría algo parecido. No es que un solo uso te arruine el cerebro. Es que diez minutos hoy, otros diez mañana, un par de tareas resueltas sin pensar demasiado y, poco a poco, el cerebro se acostumbra a no esforzarse.

Te vuelves menos tolerante a la frustración. Menos dispuesto a pensar hondo cuando algo no sale a la primera.

Lo más inquietante del estudio es que estos efectos se vieron después de apenas unos 10–15 minutos de interacción guiada por IA, no después de meses de dependencia.

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No toda la IA afecta igual

Un matiz importante que hallaron los investigadores: no todos usaban la IA de la misma forma.

Quienes pedían respuestas directas (“dame el resultado”, “haz el ejercicio por mí”) fueron los que mostraron una caída más fuerte en rendimiento y persistencia después, cuando trabajaron solos.

Quienes usaban la IA para pedir pistas, aclaraciones o explicaciones (“explícame el paso”, “dame una pista, no la solución”) no sufrieron la misma caída tan marcada.

Esto sugiere algo clave para estudiantes y profesionales en México y Latinoamérica, donde la IA ya se usa para tareas, reportes, correos y más. La manera en que usamos estas herramientas marca la diferencia entre apoyarnos en la tecnología o entregarnos a ella.

Fuente: WIRED

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VERIFICADO

Especialista editorial en PasiónMóvil. Cobertura de dispositivos móviles, hardware, software e innovaciones del ecosistema tecnológico.

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