¿Te acuerdas de cuando armar una PC y llegar a los 4 GHz o 5 GHz ya se sentía como tocar el cielo con las manos? Resulta que en el mundo del ‘overclocking’ extremo acaban de destrozar los límites de lo que creíamos posible en un procesador de consumo.
Un genio de las frecuencias modificadas ha logrado llevar un chip de computadora común y corriente a una velocidad absurda de 9.2 GHz.
Esto acaba de suceder y el protagonista de esta hazaña histórica es un viejo conocido por la comunidad entusiasta. Vamos a ver cómo se logró este nuevo hito de la ingeniería casera.

El rey de la velocidad extrema
El chip que ha grabado su nombre con letras de oro en las tablas de clasificación mundiales es el Intel Core i9-14900KF.
Este procesador pertenece a la decimocuarta generación de la marca y de fábrica viene preparado para dar mucha batalla, alcanzando de forma normal unos impresionantes 6 GHz en sus momentos de máxima exigencia.
Sin embargo, para el overclocker chino conocido en la escena como «wytiwx», los límites de fábrica simplemente no eran suficientes.
Con una paciencia infinita y piezas de hardware seleccionadas con lupa, este experto logró una validación oficial ante la plataforma HWBOT con una frecuencia exacta de 9,206.34 MHz.
Con esto, se supera de forma oficial la marca anterior de 9.117 GHz que se había mantenido imbatible desde hace un buen tiempo. Mirar estas cifras en una pantalla nos demuestra la increíble calidad del silicio cuando se le empuja al límite absoluto con las herramientas adecuadas.

La receta secreta para congelar el silicio
Seguramente te estás preguntando si puedes hacer esto en la comodidad de tu cuarto para jugar tus títulos favoritos a mil cuadros por segundo. Lamentablemente, la respuesta corta es que no, pues este tipo de experimentos requiere un ecosistema que parece sacado de un laboratorio de química.
Para evitar que el chip muriera derretido en cuestión de milisegundos, el equipo de pruebas no usó un ventilador común ni tampoco un sistema de refrigeración líquida tradicional.
La clave estuvo en el uso de helio líquido, un elemento químico exótico que mantiene los componentes a temperaturas bajo cero extremas, muy cerca del cero absoluto.
Además de este gas congelante, el sistema se montó sobre una placa madre Asus ROG Maximus Z790 Apex, una auténtica joya diseñada específicamente para aguantar voltajes altísimos sin pestañear.
Todo esto estuvo alimentado por una fuente Asus ROG Thor de 1600 vatios y acompañado por pasta térmica de alta competencia para asegurar que el calor se disipara al instante.

El arte de sacrificar para ganar
Lograr una velocidad tan colosal no es una tarea sencilla y exige hacer ciertos sacrificios técnicos dentro de la arquitectura del procesador.
El Intel Core i9-14900KF cuenta originalmente con 24 núcleos y 32 hilos de procesamiento. Si se intentaran subir todos esos núcleos al mismo tiempo, la cantidad de energía requerida haría explotar el sistema de inmediato.
Por esta razón, el experto desactivó la gran mayoría de las funciones del procesador para dejar únicamente activos siete núcleos de rendimiento (P-cores) y siete hilos de ejecución.
Toda la energía de la placa madre y el voltaje, ajustado minuciosamente a 1.348V, se concentraron de forma exclusiva en exprimir la frecuencia de un solo núcleo principal.
Es una estrategia de fuerza bruta pura y controlada. Gracias a esto, el sistema operativo pudo mantenerse encendido los segundos necesarios para registrar la frecuencia ante los ojos del mundo antes de que el frío o la inestabilidad eléctrica reiniciaran el equipo.
Con información de VideoCardz